Fútbol Europeo Salvador Garriga Eurodiputado del PP Hay una encuesta de Eurostat entre todos los estados de la UE que señala los dos acontecimientos que el ciudadano medio cita como los más reconocibles de entre todos los símbolos de la Europa unida. Uno es el Festival de Eurovisión; el otro la Copa de Europa de fútbol, la Champions League.
Curiosamente, ninguno de ambos eventos son responsabilidad de la Unión Europea. El Festival de Eurovisión, del cual mi compañero Carlos Iturgaiz es un auténtico devoto, es organizado por la Unión Europea de Radiodifusión y celebró su primera edición en 1956, un año antes de la firma del Tratado de Roma que dio lugar al nacimiento de la Comunidad Económica Europea.
La Champions, que se ha llamado de múltiples maneras a lo largo de su historia, es organizada por la UEFA, creada también en la década de los cincuenta y celebró curiosamente su primer campeonato en la temporada 1955-56, ganado por el Real Madrid.
Música y fútbol también sirven para resaltar una idea de Europa, de competición amistosa entre naciones y ciudadanos. No es extraño que la gente los identifique con una cara simpática y entretenida de la Unión, alejada de la cara antipática aunque necesaria del euro, los recortes, la austeridad, la prima de riesgo y los dictados de Merkel.
Pero el fútbol europeo está enfermo y necesita remedios urgentes. El incremento increíble de las apuestas deportivas online (han pasado de 16.000 millones de euros en 2004 a 51.000 en 2012) ha atraído a las mafias rusas y asiáticas, que ven un inmenso negocio en la posibilidad de amañar partidos importantes.
Ya hay diecinueve estados miembros, desde Austria o Finlandia a Bélgica, Alemania, Italia y la propia España donde se han descubierto casos concretos de amaño o bien hay investigaciones en curso para descubrirlos. Ni qué decir tiene que el dopaje deportivo está muy relacionado con esos casos de alteración fraudulenta de la competición.
La Unión Europea, a través de la Comisión y del Consejo, debe atender ahora una petición urgente del Parlamento europeo para tomar cartas en el asunto. Se pide una armonización legislativa creando una tipificación específica del delito de amañar partidos, incorporando la misma sanción en cada Código Penal nacional, así como extender la cooperación policial y judicial entre los veintisiete estados miembros.
La acción corre prisa, o se manchará irremediablemente un poco más la bandera de la UE.
pagina de la publicacion: http://www.lne.es/opinion/2013/03/13/futbol-europeo/1381831.html
COMENTARIO POR EL ESTUDIANTE: URBANO MARTÍNEZ MARTÍNEZ.
Fútbol Europeo
ResponderEliminarSalvador Garriga Eurodiputado del PP Hay una encuesta de Eurostat entre todos los estados de la UE que señala los dos acontecimientos que el ciudadano medio cita como los más reconocibles de entre todos los símbolos de la Europa unida. Uno es el Festival de Eurovisión; el otro la Copa de Europa de fútbol, la Champions League.
Curiosamente, ninguno de ambos eventos son responsabilidad de la Unión Europea. El Festival de Eurovisión, del cual mi compañero Carlos Iturgaiz es un auténtico devoto, es organizado por la Unión Europea de Radiodifusión y celebró su primera edición en 1956, un año antes de la firma del Tratado de Roma que dio lugar al nacimiento de la Comunidad Económica Europea.
La Champions, que se ha llamado de múltiples maneras a lo largo de su historia, es organizada por la UEFA, creada también en la década de los cincuenta y celebró curiosamente su primer campeonato en la temporada 1955-56, ganado por el Real Madrid.
Música y fútbol también sirven para resaltar una idea de Europa, de competición amistosa entre naciones y ciudadanos. No es extraño que la gente los identifique con una cara simpática y entretenida de la Unión, alejada de la cara antipática aunque necesaria del euro, los recortes, la austeridad, la prima de riesgo y los dictados de Merkel.
Pero el fútbol europeo está enfermo y necesita remedios urgentes. El incremento increíble de las apuestas deportivas online (han pasado de 16.000 millones de euros en 2004 a 51.000 en 2012) ha atraído a las mafias rusas y asiáticas, que ven un inmenso negocio en la posibilidad de amañar partidos importantes.
Ya hay diecinueve estados miembros, desde Austria o Finlandia a Bélgica, Alemania, Italia y la propia España donde se han descubierto casos concretos de amaño o bien hay investigaciones en curso para descubrirlos. Ni qué decir tiene que el dopaje deportivo está muy relacionado con esos casos de alteración fraudulenta de la competición.
La Unión Europea, a través de la Comisión y del Consejo, debe atender ahora una petición urgente del Parlamento europeo para tomar cartas en el asunto. Se pide una armonización legislativa creando una tipificación específica del delito de amañar partidos, incorporando la misma sanción en cada Código Penal nacional, así como extender la cooperación policial y judicial entre los veintisiete estados miembros.
La acción corre prisa, o se manchará irremediablemente un poco más la bandera de la UE.
pagina de la publicacion: http://www.lne.es/opinion/2013/03/13/futbol-europeo/1381831.html
COMENTARIO POR EL ESTUDIANTE: URBANO MARTÍNEZ MARTÍNEZ.